Estáis llamando a la puerta de una escuela abierta, acogedora, saludable, creativa y vital.

Una escuela muy seria y muy alegre. Seria porque consideramos importantes cosas que son importantes para un niño pequeño: los vínculos, el aprendizaje, la autonomía, la imaginación, la diversidad, la naturaleza… 

Y alegre porque el modo de llegar hasta ellas incluye la risa, el juego, el movimiento, el placer, la música, el teatro, los cuentos,…

Una escuela en la que se desea estar y compartir.

Una escuela que se reinventa cada día y en la que tienen sitio los niños, los maestros y las familias.