Taller de informática: “Patrullas chip”

 

En la escuela realizamos un taller de informática enfocado a las clases de 4 y 5 años con el fin de dar acogida a los recursos tecnológicos que, a medida que pasa el tiempo, van ganando más protagonismo en la sociedad.

Los niños acuden al aula de informática media hora a la semana organizados en “patrullas chip”, así es como llamamos a los grupos que formamos para esta actividad en los que se mezclan niños de ambas edades.

Los objetivos del taller:

-        Acercar a los niños al uso de las nuevas tecnologías.
-        Conocer las distintas partes de un ordenador y sus funciones.
-        Familiarizarse con el teclado.
-        Ganar destreza con el ratón.

Esto se consigue principalmente mediante juegos de distinta índole y el uso de diferentes programas (Word, Paintbrush,…)

También empleamos el ordenador como herramienta para trabajar en los proyectos de investigación de las clases, cuando necesitamos conseguir algún tipo de información que no podemos obtener mediante otros recursos.

Pensamos que el tiempo y las estrategias empleadas son suficientes para familiarizar al niño con las nuevas tecnologías, ya que en el ámbito exterior a la escuela encuentran gran cantidad de oferta en general: ordenadores, “tablets”, móviles, extensa variedad de videojuegos…

Es evidente la sensación de fascinación que las pantallas despiertan en ellos pero, desde la escuela creemos que, sobre todo en la etapa de infantil, es conveniente dosificarlas debido al exceso de estimulación que este tipo de recursos les provoca.

El desarrollo neurobiológico del niño en estas primeras edades se ve bloqueado o mermado ante el exceso de uso de las nuevas tecnologías. Ni el cerebro ni la retina están preparados para una larga exposición frente a estos estímulos, puesto que no pueden recibir tanta información lumínica y visual, ya que eso lleva a  la saturación de ambos canales dificultando así el proceso de desarrollo.

Sin querer ser alarmistas, pero sí previsores, y sobre todo lo más coherentes posibles con nuestro estilo de educación, abrimos la puerta al mundo informático, pero seguimos dándole preferencia al mundo real, a ése que se puede tocar, oler, probar, mirar… A ése que se investiga con los cinco sentidos funcionando en armonía y haciéndonos crecer bien integrados.